Conversaciones en Diassya: buscando mujeres comprometidas

El proceso arrancó con lo más básico. Desde España, Javier y Oumou comenzaron a gestionar los 250 euros necesarios para registrar legalmente la cooperativa de Diassya en Guinea — un trámite pequeño en apariencia, pero enorme en simbolismo: por primera vez, el proyecto tendría existencia legal.
Al mismo tiempo, Oumou mantenía contacto con su familia y empezaron a hablar con mujeres del poblado. ¿Quién querría formar parte? ¿Quién estaba dispuesta a comprometerse? No era una pregunta fácil en un entorno donde el tiempo escasea .
Aun así, las conversaciones avanzaban y la lista de mujeres interesadas crecía, marcando los primeros pasos en el terreno.
Con el registro legal en marcha y la lista de mujeres interesadas creciendo, los primeros pasos empezaban a tomar forma real.
